Resumen Ejecutivo

UNODC y el Gobierno de Colombia, representado por el Ministerio de Minas y Energía, presentan la actualización de la línea base de Evidencias de explotación de oro de aluvión con maquinaria en tierra correspondiente al año 2016. Se utilizó la misma metodología que en 2014, cuando se lanzó, con apoyo del Ministerio de Justicia y del derecho, el documento de línea base. La actualización permite caracterizar el fenómeno no solo desde la variable espacial sino temporal, al ofrecer información comparable en dos diferentes momentos de medición.

Colombia es uno de los principales productores de oro en latinoamérica. En 2016, con base en la liquidación de regalías, la Agencia Nacional Minera reportó una producción nacional de 61.805 kg; sin embargo, dado el carácter de informalidad e ilegalidad de una proporción importante de la explotación, estas cifras pueden estar subestimadas.

La metodología empleada para la detección de EVOA (evidencias de explotación de oro de aluvión con uso de maquinaria en tierra) no pretende caracterizar la actividad de explotación de oro de aluvión ni la legalidad de la misma; sin embargo, el marco de la normatividad colombiana confiere a la dimensión minera particularidades y alcances que deben ser observados a fin de obtener una visión territorial de este fenómeno. Este alcance busca que las entidades competentes encargadas de la formulación de política pública, manejo, gestión y control de recursos, cuente con información objetiva que permita mejorar la caracterización del fenómeno y por ello la visión integral del territorio afectado.

Los resultados de la detección de EVOA 2016, a cielo abierto con uso de maquinaria en tierra, identifican que para el año 2016, en 14 de los 32 departamentos del país, se detectaron evidencias de explotación de oro de aluvión con uso de maquinaria en tierra. Se identificaron 83.620 hectáreas de EVOA, 6% más que lo detectado en 2014; el 76% de las cuales se concentra en dos departamentos: Chocó (39%) y Antioquia (37%).

Aunque Chocó sigue ocupando el primer lugar con el mayor porcentaje de EVOA detectada, es en Antioquia donde se registra la mayor producción de oro, con una participación de 41,04% en la producción total nacional (61.805 kg), seguido de Chocó con 23,50%. El hecho de que no exista una fuerte relación entre EVOA y participación en la producción nacional puede obedecer, entre otras razones, a la incidencia de la producción a partir de filón o de aluvión con uso de maquinaria en agua, a las diferencias en productividad, a que el oro no siempre se registra en la zona de explotación, o a que, como fue posible comprobar por medio de información obtenida en el territorio, el oro simplemente no se registra. Al respecto vale la pena mencionar que mineros entrevistados por UNODC en Cauca, Chocó y Guainía reportaron a Medellín como el destino final del oro que extraían.

Un 47% de las EVOA se encuentra en zonas de categoría especial (Parques Nacionales, Resguardos Indígenas, Consejos Comunitarios o en Zonas Mineras). En particular los Consejos Comunitarios están fuertemente afectados: 67 de 158 consejos reportan EVOA para 2016 y el 42% del total del área con EVOA se encuentra en esta categoría. Aunque menos del 1% de la detección para el año 2016 se encuentra en zonas de Resguardos Indígenas, llama la atención que casi la totalidad afecta a comunidades Embera Katío.

Solo en cuatro de los 52 parques del SNPNN se encontraron evidencias de alteración directa del paisaje debido a la explotación de oro de aluvión, es de resaltar que respecto al 2014 el área se duplicó, al pasar de 47 ha en 2014 a 111 ha en 2016. La Reserva Nacional Natural Puinawai sigue registrando la mayor afectación con 57 hectáreas localizadas principalmente en la Serranía de Naquén

En total, de los 131 municipios que tienen afectación por EVOA en 2016, 74 también están afectados por presencia de cultivos de coca. En Nariño, Putumayo y Caquetá se registra una coincidencia espacial entre áreas afectadas por EVOA y coca en más del 80% de los territorios detectados con EVOA.

Al integrar los hallazgos de EVOA en 2014 y 2016, se observa que el territorio afectado alcanza las 107.649 ha, la mitad de estas (54.910 ha) permanecen en EVOA durante el periodo, una cuarta parte (24.029 ha) no muestran actividad de explotación y tienen indicios de aparición de pastos y herbazales, y el resto (28.710 ha) son zonas de expansión de evidencias detectadas en 2014 (20.065 ha) o zonas totalmente nuevas (8.645 ha).

Aunque el estudio aborda de forma general cuatro figuras de ley para el desarrollo legal de la actividad minera, es necesario mencionar que el cruce espacial de las EVOA detectadas con estas figuras conlleva una interpretación diferente en dos dimensiones:

  1. Marco normativo de inicio de actividad minera: implica el cumplimiento de requisitos para obtener el permiso de explotación.
  2. Marco normativo ambiental: implica la obtención del permiso ambiental para el inicio de explotación, pero además conlleva una serie de obligaciones, requisitos y condiciones ambientales a las que se ha comprometido el dueño del título para garantizar la buena ejecución ambiental de la obra.

En este punto, es preciso señalar que la magnitud y naturaleza de las evidencias detectadas independiente de ubicarse bajo una figura de ley, implican fuerte impacto en el paisaje que sugiere la ausencia en el cumplimiento de estas obligaciones ambientales. Por otra parte, vale la pena resaltar, que no siempre las áreas bajo la figura de “amparo de títulos”, con presencia de EVOA, son explotadas por lo titulares de los mismos.

Con respecto al análisis geográfico de las EVOA con figuras autorizadas por la ley, para 2016, 20% de la detección de las EVOA se encuentran en la modalidad “amparo de títulos”, con respecto a “solicitudes de legalización”, 7% de las evidencias detectadas se cruzan espacialmente con esta figura, donde 6,5% corresponden a solicitudes bajo el Decreto 0933 de 2013 y 0,5% a solicitudes bajo la Ley 685 de 2001, 7% de las evidencias detectadas se encuentran bajo la figura de “licencias ambientales” y se concentran en su totalidad en el departamento de Antioquia. El 66% restante de las EVOA no se encuentra bajo ninguna figura de ley.

Por otra parte, en 2016, la intervención del Gobierno colombiano frente a las explotaciones de oro no amparadas bajo ninguna figura de ley fue de 1.708 operaciones1 de control en el país; dentro de estas se incluye intervención a minas-bocaminas, incautación de maquinaria y equipos relacionados, implementos (entables, mangueras, botes, vehículos, picas, palas), municiones y explosivos, insumos sólidos y líquidos utilizados durante las actividades de explotación del mineral, entre otros.

Las operaciones de intervención son ejecutadas por los grupos operativos de las Fuerza Militares y Policía Nacional, en algunos casos, de acuerdo con la naturaleza del delito, se realizan con el acompañamiento de otras instituciones, como la Fiscalía General de la Nación, el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), las Corporaciones Autónomas Regionales, la SIJIN, entre otros. Del total de operaciones, se destaca que 355 fueron realizadas por el Ejército Nacional, 285 en conjunto Ejército Nacional y Policía Nacional y 2 con el Ejército Nacional de Perú.

De manera general, 45% de las intervenciones de control realizadas se concentra en la categoría maquinaria y equipos, la cual reúne incautaciones de motores, motobombas, dragas, excavadoras, trituradoras, entre otros. En un segundo lugar se tienen las operaciones de control a la explotación y exploración ilícita con 15% del total nacional; esta acción está relacionada directamente con la captura de personas: 870 para el año 20162. Le siguen con menos de un 7% de representación, las operaciones relacionadas con incautación de explosivos (anfo, indugel, mecha lenta, pólvora negra) y minas intervenidas.